Playa del Carmen ha pasado de ser un pequeño pueblo de pescadores a convertirse en uno de los destinos más sofisticados y vibrantes del Caribe mexicano. Su famosa Quinta Avenida — una avenida peatonal de kilómetros de largo con tiendas, restaurantes, bares y hoteles boutique — es el corazón de una ciudad que sabe equilibrar a la perfección el relax de la playa con la energía de una escena cosmopolita. Desde aquí, toda la Riviera Maya está a tu alcance: cenotes, Cozumel, Tulum y parques eco-arqueológicos a tan solo minutos de distancia.
Itinerario día a día
Desde el Aeropuerto de Cancún, el traslado en autobús ADO o en shuttle privado te lleva en unos 45 minutos directamente al centro de Playa del Carmen. La ciudad te recibe con su ambiente relajado pero lleno de vida: música en la calle, olor a comida fresca y la promesa del mar a pocos pasos. El primer día es para instalarte, explorar y dejar que la ciudad te seduzca a su propio ritmo.
A solo 30 minutos en ferry desde el muelle de Playa del Carmen, la Isla de Cozumel es uno de los destinos de buceo y snorkeling más importantes del mundo. Sus aguas cristalinas forman parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano — el segundo arrecife de coral más grande del planeta — y la visibilidad bajo el agua puede alcanzar los 30 metros en días tranquilos. Tanto si eres buzo como si simplemente quieres flotar entre los peces de colores, Cozumel te dejará sin palabras.
La Riviera Maya esconde en su subsuelo un laberinto de cenotes — cavernas inundadas de agua dulce de una claridad sobrenatural — que conectan con el sistema de cuevas subacuáticas más extenso del mundo. Después de sumergirte en uno de estos portales naturales, el camino a las ruinas de Tulum completa uno de los días más memorables que puedes vivir en México.
El cuarto día lo dedicas a uno de los parques eco-arqueológicos más famosos del mundo. Xcaret y Xel-Há, ambos operados por el mismo grupo y ubicados a pocos kilómetros al sur de Playa del Carmen, ofrecen una mezcla única de naturaleza, cultura maya y aventura acuática. Son ideales tanto para parejas buscando experiencias memorables como para quienes quieren un día de total inmersión sin estrés logístico.
El último día siempre es una mezcla de nostalgia y satisfacción. Playa del Carmen tiene una forma especial de despedirte: con buen café, comida fresca y la brisa del Caribe como fondo. Reserva la mañana para disfrutar con calma lo que más te gustó de la ciudad antes de tomar el shuttle de regreso al aeropuerto de Cancún.
Playa del Carmen no tiene aeropuerto propio. Se vuela al Aeropuerto Internacional de Cancún (CUN) y desde ahí se toma el autobús ADO directo a Playa del Carmen (45 minutos, salidas frecuentes) o un shuttle privado con recogida en la terminal. También hay taxis colectivos desde el aeropuerto.
Los hoteles boutique sobre la 5a Avenida o en las calles paralelas (de la Calle 1 a la 30) son la opción más popular por su ubicación y ambiente. Para mayor lujo y privacidad, los resorts frente al mar al norte de la avenida o en el corredor hacia Puerto Morelos ofrecen playas semiprivadas y servicio premium.
Playa del Carmen se recorre perfectamente a pie en su zona central. Para excursiones a Cozumel, el ferry sale del muelle de la 5a Avenida. Los colectivos (camionetas compartidas) que circulan por la carretera 307 son el transporte más económico y rápido para llegar a Tulum, cenotes y parques de la zona.
El peso mexicano es la moneda oficial, aunque en la mayoría de los establecimientos de la 5a Avenida también se aceptan dólares americanos. Los cajeros automáticos son abundantes en toda la zona. La propina habitual en restaurantes es del 10 al 15%, y en los beach clubs se acostumbra dejar propina adicional al mesero asignado.
En Kiboeira te ayudamos a planear cada detalle de tu viaje a Playa del Carmen.
Cotizar este viaje